CESE AL FUEGO BILATERAL Y REFERENDUM POPULAR



                 CESE AL FUEGO BILATERAL  Y REFERENDUM POPULAR

Quiero, teniendo en cuenta que LIBERTAD  e IGUALDAD  constituyen dos conceptos dialécticos que hacen de las varias formas SOCIALISTAS, utopías, en su praxis, plantear metafóricamente o alegóricamente, como Ustedes quieran entenderlo, mi posición al respecto: LAS MANOS.  Una mano normal, de todo ciudadano normal es, también normal, es única, pero sus dedos, todos son diferentes, individuales, que integrados constituyen la igualdad de trabajo, en ese contexto único. De modo igual si educamos al pueblo, respetando su individualidad, pero desarrollando, mediante el APRENDIZAJE, no la ENSEÑANZA, porque esta es Conductista, consiguientemente aprovechable por los poderosos y no como el Aprendizaje creador de conocimiento, forjador de mentalidades críticas y productoras, aprovechando digo, toda su capacidad, toda su energía, toda su sabiduría, tendremos una Patria realmente grande de todos y para todos.

¿Cómo lograrlo? A través de la Filosofía Eclecticista, tomamos todo lo bueno de donde venga, y para nuestro caso, de las distintas variables Socialistas Utópicas por la Dialéctica, en las que si se incluye Libertad, se excluye Igualdad y viceversa; a través de la revolución de Jesús, del verdadero Cristianismo, espiritual, no de las falsas Iglesias, sin Ética y quizá sin Moral o simplemente equivocadas porque con la religiosidad o la caridad no se cambia el mundo No nos estancamos así en el Eclecticismo, porque también sería utópico; producimos una teoría Socialista válida, sin utopías: Un Socialismo Demócrata Jesusiana o Cristiano, habría que estudiarlo, y, sólo así, tendremos Justicia Social y Política y entre tantas cosas que hacer realizar una verdadera socialización de las tierras colombianas.

No puedo entender, entonces, por qué por parte del Gobierno, se niegue el cese al fuego y a la consulta popular o referéndum que sí constituyen certeza Estatal y total legalidad.

Señor Presidente de la República, Señor Santos, si alguna vez me lee, no olvide que en Colombia hay gente que piensa  y ama su Patria.

JUSAVÍ
                Chachagüí, 25 de Enero de 2013.

I N O L V I D A B L E S N O C H E S

        I N O L V I D A B L E S   N O C H E S 

Existen tantas, tantas noches sin olvido,
Que horadan los sentimientos del amor,
Que tocan profundamente los corazones,
Hasta hacer verter la sangre en el espíritu.

Esta, una de tantas, profundizando mi alma             
Vuelca sobre mi existencia, dolorosamente,
La angustia que, hiriendo en lo más íntimo,
Sangra a quien  ama sus seres más queridos.

Una clínica, un hospital mortalmente anclan
En las vidas de familia la cruel cruz inmortal
De vivir, quizá sin esperanza, la tormentosa
Ansiedad de perder la vida de  hermandad.

Jesús, desde el cosmos infinito  permanente
Observa el dolor, la angustia y la ansiedad,
De quienes, sus eternos seguidores, poseen
Su infinita bondad en lo más hondo del ser.

Del corazón que creyente goza  su posesión,            
Siente que, poco a poco, la noche se torna ya
En el esplendor, la vitalidad de  quien lucha
Por  la sobrevivencia, por la vida, por el amor.

Por la esperanza, y luchando contra agonía.             
Mira, escucha en el infinito la luz Jesúsiana.             
Entonces, vuelve a la vida la espiritualidad            
Para nunca jamás morir  la luz de la eternidad.

En Honor a  un hermano.
JULIO ERNESTO SALAS VITERI.
CHACHAGÜÍ, 15 DE AGOSTO DE 2012



L A V I D A C O N T I N Ú A


   
 L  A   V I D A   C O N T I N Ú A



Dolor y dicha unidos se congregan,
En los espacios múltiple del mundo,
Aunando  esfuerzos para la lucha,
En inexistentes confines del infinito.

Unos nacen y otros quizá mueren,
Pero nunca jamás desaparecerán;
La transformación ha sido su cuna,
Sin principio ni fin en esta su vida.

La continuidad de la existencia
Se reflejará siempre en la Cruz,
Incólume de gratificante espera,
Que impulsa Jesús eternamente.

Vivir y morir será sólo apariencia
Así cuerpo y alma se dispersen,
Mas el espíritu impera en el cosmos,
Para sin ocaso eterno permanecer.




JUSAVÍ.
Chachagüí, 09 de Noviembre de 2012.


¡ AMOR QUE DUDA !


  ¡  AMOR QUÉ DUDA¡


Corre toro busca tu vaca, la mejor
E insiste por ser el mejor de la manada
De otra manera sufrirás la angustia de no ser amado
La vida te depara situaciones que quizá no comprendas.

Cincuenta años de engaño te harán pensar
Que jamás has vivido tu felicidad
Sólo el dinero fundamentó tu vida
Y el amor jamás existió, fue mentira.

Ahora de viejo lo comprendes y no te extraña
Porque siempre existió la duda, la mentira,
Y sufrir, por eso es, quizá inadecuado,
Mejor es vivir solo y no sufrir por nada.

Vayamos a lo más hermoso del momento
Vivir  sin condicionamientos, sin azares,
Con la plenitud de la esperanza de ser felices
Y olvidar todo lo que quiso dominar el amor.

Todo esto es posible cuando el amor fenece
Cuando la esperanza muere y el corazón acaba
Su función de amar permanentemente y morir,
Todo es posible, hasta creer en el amor de la vida.



JUSAVÍ.


Chachagüí, Julio de 2011.

D O L O R O S O S D Í A S D E A N G U S T I A




                          D O L O R O S O S   D Í A S  D E   A N G U S T I A



Puede ser casi no creíble lo que unos padres de familia pueden referir esta tarde y esta noche, noche de angustia, de dolor, de insatisfacción de la vida, en una naturaleza llena de esplendor, de floridez, de naturaleza limpia intocada por las manos crueles científicas de quienes violentan el planeta en pro de intereses de poderosos detentantes  del capital del mundo e impiden, quizá el desarrollo normal que nos implica la acción de la vida en un espacio de amor, de tranquilidad y de ejercicio del sano vivir de todo ser sobre ella.

Todo, no obstante, aparece a nuestros ojos como la plenitud de la existencia. El amor se vuelca sobre todos los seres e imprime su omnipotencia alrededor de la vida. No se puede ni siquiera pensar en que la humildad del ser humano esté tocada por la ineficiencia de la psicopraxis o psicosoma de la que, quisiéramos decir, conducta, aparentemente normal del ser humano.

Nada más cruel que una niña de quince años con alguna deficiencia psíquica manifiesta en su incapacidad para resistir la tentación de la seducción erótica, más si se tiene en cuenta que a esa edad toda joven busca descubrir el sexo que su desarrollo hormonal  exita.

El varón incapaz de comprender tal realidad y con la malicia propia del machista mal educado y delincuente, aprovecha la inocencia y la incapacidad de resistencia de la inocente jovencita.

La espera a la salida del colegio en el que sus padres creen  mejorará todas sus deficiencias, pero dada su edad, esto no es posible. Es arrastrada por el criminal que no espera sino satisfacer todos sus torcidos o degenerados impulsos, adquiridos quizá por su formación o por la misma sociedad corrupta en la que vive. De todas maneras se trata de un sujeto que ya se ha implicado en el crimen; cinco puñaladas, violación de un niño, según cuentan los vecinos del lugar y la misma Policía de quien tiene conocimiento y manifiesta haber sido internado en un instituto de rehabilitación. A la fecha, tres meses de regresar a su población con la creencia de haber sido rehabilitado. No obstante, nuevamente reinicia su actitud delincuencial y acosa y somete a la inocente niña que por su trauma sicosomático está incapacitada para negarse y es sometida con facilidad a los bajos instintos del sujeto corrupto.

Desde la capital se procura, por parte de quienes aman a su menor hermanita, todo medio posible de encuentro. Se conoce que la tiene escondida en el monte de la región, pero la Policía, estando muy cerca, según los campesinos lugareños no es capaz de encontrarla, acción que implica otro tipo de actitudes que no se pueden calificar dentro de la justicia, entre comillas normal, pero que puede conseguir mejores resultados. Pero todo es inútil, el cansancio agobia, son las tres y cuarenta de la mañana de hoy, Domingo 24 de julio y tristemente la amada niña no aparece; el hogar se torna lúgubre, parece que la esperanza muere; en la capital todo se busca pro denunciar al maleante de quien se tiene ya su nombre, se sabe donde vive, quien es su madre y cual procedimiento seguir; mientras tanto el dolor y la angustia crecen, la madre cansada duerme, su hermana presente también, la noche, ya el amanecer, se torna más cruel para quienes están despiertos y en vano esperan la pseudo justicia representada en la ineficiente Policía que no llega a recoger al padre que confiado espera. Sólo la Justicia eterna, quizá debe esperarse, mientras tanto el agotamiento aumenta, las lágrimas impulsan más el desahogo, mas todo sigue igual y el desasosiego mata. Quizá más tarde todo sea posible…   

Alrededor de la mentira todo ha girado, la alcahueta de la madre del delincuente es capaz hasta de engañar a la adolorida madre que pide le recargue su celular para poder llamar a su hijo, el delincuente; la Policía dice una cosa y otra, pero nada en concreto. Solamente por una tía del secuestrador se sabe que la niña está encerrada en casa de la madre del maleante, quien, en alguna ocasión violó a un niño hijo de la tía, acción que también consta en el prontuario delincuencial del sujeto. De este modo es posible el rescate por parte del Inspector de Policía de la región.

No obstante su recuperación es preciso hacer la denuncia formal en la capital, entre otras acciones criminales, por la de violación de habitación ajena, por las paredes de la casa de residencia y por las del vecindario. Se procede, también a la realización de todo tipo de exámenes de sangre que determinen su sanidad, lo que, por fortuna así resultó.

Sólo resta la sanción de quienes como este viven para cometer crímenes, mas la angustia, el dolor, la pena, quizá todo, de por vida, sobre todo de su padre, jamás terminará. Su existencia ya no será la misma. Su corazón y su alma cuotidianamente duelen y quizá lo impulsen a acciones que no quisiera jamás cometer…

Mas Jesús existe y posee su corazón y el perdón habrá de ser siempre el máximo símbolo de integridad de su espiritualidad.

 JUSAVÍ.


A L L Á E N E L S E N D E R O


                                   A L L Á    E N  E L  S E N D E R O

 En la vida de una familia muchos pueden ser los días difíciles de existencia, más aún si se tienen accidentes, ya sean reales o de territorios imaginarios.
 No era muy temprano para empezar, pero qué más daba; parece que todo debía acontecer así; sin más preámbulos y con el calor que nos acosaba, uno por uno, viejos y niños nos lanzamos a la piscina, no muy de nuestro agrado porque tenía aguas oscuras, pero podía más el deseo del agua.

 ¡Sandra, Sandrita!  Gritaba con tonos desesperados mi esposa, ¡¿qué se hizo?!  ¿¡Dónde está?!  La más pequeña de mis hijas no aparecía por ninguna parte. Luis y yo zambullíamos la piscina a lo largo y ancho con denotada desesperación. La angustia era mayor cuando al cerrar los brazos y apretar las manos pareciera tomar el cuerpo de mi hija en el fondo de la piscina, pero todo era mentira, no estaba allí. Mi esposa introducía sus brazos a la salida del agua, que, con cierta fortaleza, parecía llevarse nuestra hija.

¡Qué doloroso día!  Habíamos despedido a mi mamá, que después de unos gratos días de permanencia a nuestro lado, tenía que volver a Bogotá y apenas de calmar las lágrimas de la separación y dejando el aeropuerto, habríamos de ubicamos en este hermoso lugar campestre, abundante de naturaleza diversa, pastos altos, plantas de diferentes coloridos, flores y sol que alegraban nuestros corazones y animaban el espíritu a gozar de tanta belleza.  Sandrita no estaba en el lugar donde se la dejó, no podía pensarse otra cosa, sino que hubiese caído a la piscina y el cambio de nuestras vidas y almas era evidente.

 ¿De quién es esta niñita?  Se escuchó allá en el potrero, de pasto alto y tupido.  ¡Está dormida en el camino!  La niña contaba apenas con un año y ya empezaba a caminar y el sendero la condujo en su corta edad hasta quedarse dormida.  Había terminado así el día más doloroso de nuestras vidas.

Jusavi, Pasto, 2004

BREVE RESEÑA DE CONSACÁ




BREVE RESEÑA DE CONSACÁ

La pintoresca Población de Consacá fue fundada por Jaime Churupamba, en el año de 1879. Dista de la Capital del Departamento de Nariño 50 kilómetros de carretera con 47 asfaltados y tres destapados, situada a una altura, aproximadamente, de 1.300 metros sobre el nivel del mar, gozando, por consiguiente, de una temperatura muy agradable, de clima seco cafetero, que oscila entre los 17 y 32 grados centígrados. Cabecera del Municipio del mismo nombre, al occidente de la ciudad de Pasto, limita con los municipios de Yacuanquer, Sandoná, Guaitarilla y Ancuya y se ubica en el centro, al pie del Volcán Galeras y arriba del río Guáytara.  Esto, consecuentemente, la convierte en un lugar paradisiaco veraniego para gentes del Departamento de Nariño y de otros lares.

Para la capital de Nariño, Consacá constituye una región de extraordinarios acontecimientos históricos como el de la batalla de Bomboná, el 7 de Abril de 1822 y el de los episodios del 10 de julio de 1944, este último, al decir del extinto periodista Jaime Quintero, “partió en dos la historia política de Colombia”, sucesos los dos que, sin lugar a dudas, son de excelentes sentidos para la consolidación de la Patria y Estado colombianos. Compete a los estudiosos de la Historia Colombiana y a sus críticos plantear conceptualmente lo positivo y negativo de tales acontecimientos. De todos modos para Pasto, para Nariño y específicamente para Consacá no pueden dejar de ser realidades que implicaron e implican acciones grandiosas que

Enmarcaron connotados hitos en su devenir, de indudable incidencia en los contextos regionales, nacionales y universales por la libertad del género humano.  La vida, como suma de las múltiples acciones del hombre se convierte, siempre, en argumento, tema, asunto y motivo de variadas reflexiones que la conciencia posee y guarda hacia una mejor visión y concepción de lo real.

La escritura sólo es posible cuando la conciencia nos impulsa a extrovertir posesiones de los regionales imaginarios que el pensamiento canaliza hacia afuera, hacia el reconocimiento de todo aquello que creemos conforma nuestra verdad, en los espacios sociales y humanos en los que actuamos vivencialmente. Y, en virtud de esta apreciación, es más acertado plantear que se da en la medida del orden  simbólico como elemento relacionador entre la complejidad humana y sus prácticas socio-culturales.

¿Cómo podría, entonces, no aceptar el impulso mental para escribir, desde otros lares, algunas consideraciones que bien o mal hubiesen afectado mi psique, independientemente de una total socialización o institucionalización?

Desde el 10 de enero del año 2001 y hasta el 10 de enero del 2007, al lado de mi esposa, residí en esta localidad que he decidido llamar “PARAÍSO TERRENAL” de Consacá, región que desde siempre, desde mis ancestros, desde mi niñez, constituyó para mi espiritualidad el territorio de mis afectos.

Si la Cultura es, como lo he planteado 12 años atrás, vocablos más, vocablos menos, en un trabajo intitulado “Implicaciones Etnoliterarias   en la Música e Imaginario Carnavelezco Populares de Pasto, con otro compañero universitario, el modo de vida de los miembros de cualquiera sociedad particular, inmersos en el conjunto de elementos permanentes de la Historia Humana, que constituyen la base de la producción simbólica, diferenciada en concordancia con los intereses de cada grupo social, conforme al rol que cumplen en el proceso de producción global y que se expresan en las conductas individuales, actividades, modos de vida, utilización del lenguaje, formas de comunicar, arreglo personal, música; en general, en el folklore entendido como el reflejo de la vida cultural del pueblo y cuyo conocimiento nos permite tener, sobre las cosas, los sucesos y los hombres, una opinión y un juicio seguros, desde luego, en el contexto de la representación y reelaboración simbólica de sus estructuras espirituales y materiales. Consacá y sus gentes conforman una Cultura, al interior del contexto universal, digna de reconocimiento, elogios y muy singular de tranquilidad y paz en el marco, de lo que no es hiperbólico denominar, la triste construcción de la “Cultura de violencia y latrocinio”, en Colombia.

No obstante el poco tiempo de recorrido por sus campos, sus veredas y parajes que evidencian, a lo largo y ancho de sus heredades, no la prolijidad de sus tierras, mas sí la bondad de sus pobladores, ha sido de gran satisfacción conocer de cerca las virtudes que adornan a sus habitantes. Campesinos, indígenas, mestizos y otros, se confunden en los contextos de la familiaridad, la amistad, la conducta señorial de los abuelos y la fraternidad entre congéneres. Para Consacá nadie es foráneo, nadie es ajeno, todos tenemos la oportunidad de compartir la excelencia de sus caracteres y participar de la cotidianidad de su cultura.

Referir todos los momentos y las acciones buenas de quienes he conocido; los instantes de afecto, sinceridad, humildad, aprecio, honradez y honestidad, significaría extenderme demasiado en mi cometido.  Mas no puedo eludir, a largos rasgos, expresar las francas manifestaciones de cariño y amistad, quizá de los más humildes, en aquellas actividades a las que tuve acceso, de alguna manera, como cultivadores del campo, trabajadores del ladrillo y de la teja, trabajadores de los trapiches de panela, tecnólogos de la gerencia de drogas, dueños de tiendas de alimentos, músicos y compositores magníficos; expresar la inteligencia y creatividad, la voluntad de servicio, la solidaridad y colaboración de talleres de latonería, soldadura y pintura; la pronta atención y eficiencia de funcionarios de Telecom; también de otros ciudadanos, nativos o no de la región, como médicos, odontólogos, profesores que, inmersos en esta cultura de paz, hacen gala de cortesía con los unos y con los otros; en fin, es preciso enfatizar la integridad de ciudadanos, mujeres y hombres, que en seis años de permanencia, pude distinguir.

En virtud de lo que el famoso filósofo alemán Emmanuel Kant, sintetizara en una frase, “nada de lo que es humano en tÍ me es extraño”, no es grosero advertir que en este contexto de seguridad, de paz y de tranquilidad, no hay desarrollo, no hay impulso, hay evidente pasividad, no obstante las aptitudes apreciadas, por lo menos en las festividades patronales de la Virgen del Tránsito, que no pasa de ser una fiesta eventista, la que, incuestionablemente, no es la resultante de un proceso de desarrollo cultural cotidiano permanente que trascienda las fronteras y determine la imagen de una región que tiene todo el derecho de posar en el ámbito nacional.

Habría, para finalizar, que preguntarse ¿por qué no es posible lograr lo que creo Consacá pudiera alcanzar?  ¿Hay impulso por parte de las autoridades?  ¿Las Instituciones educativas incentivan el desarrollo cultural integral?  ¿Hay metodologías justas de desarrollo político y económico?  Simbolizando la estructura cósmica, ¿hay huecos negros que impiden el progreso hacia el futuro?  ¿Cuántos proyectos de infraestructura y desarrollo están en el rol nacional?

En las respuestas no se implique a la niñez, a la adolescencia y a la población estudiantil en general; ellos serán en el futuro la construcción del medio social que vivan.

Termino recurriendo a la locución latina de Salustio:  “Con la concordia crece lo pequeño; con la discordia se arruina lo más grande"  Y el anónimo:  “Ame mañana quien nunca amó y quien amó, ame también mañana”.

JULIO ERNESTO SALAS VITERI.
Chachaguí, 19   de Septiembre de 2009.